Liebster


Hoy me he encontrado con una pequeña sorpresa: María y Borja me han concedido un premio Liebster. Este galardón tiene un valor especial, pues se otorga desde un blog a otro para reconocer su interés y dar un impulso a aquellos que están empezando. La aceptación de este premio supone recomendar cinco blogs que para mí hayan tenido esa misma significación. Mi primera recomendación sería su propio blog, un espacio dónde se pueden descubrir sus maravillosas creaciones pero, como ya lo he hecho anteriormente, añadiré mi selección, agradeciéndoles de nuevo todos los proyectos compartidos —incluyendo ahora esta propuesta— y el cariño y la ilusión con que los transmiten.

Precisamente, participando de ese espíritu ilusionante que desprende el premio, mis cinco recomendaciones están dedicadas a cinco blogs cuyos creadores me han inspirado y me han revelado muchas cosas. Sobre todo, me han hecho sentir partícipe de un lugar de intercambio común con sus aportaciones, comentarios y descubrimientos. Así que mi agradecimiento por el premio se extiende también en un sincero reconocimiento al trabajo de estos compañeros y —creo que se puede decir— amigos. 

A Andrés, porque es tan buen profesor que quiere seguir aprendiendo. 

A Isabel, por tantas inquietudes, silencios y reflexiones compartidas. 

A Begoña y David, porque sus imágenes siempre tienen detrás una historia. 

A Xulio, Ramón y Noemí, porque además de un blog es un proyecto magnífico. 

Finalmente, a Sonia, porque —aunque nunca se lo haya dicho— ha sido una de las primeras y mejores inspiraciones para que ahora esté escribiendo esto.

A todos: gracias.

Congreso de Arquitectos de España 2009



Conjuntamente con Enrique Blanco y dentro de la Unidad de Investigación sobre Arquitectura Urbanismo y Diseño Industrial IALA de la Universidad de A Coruña presentamos al Congreso de Arquitectos de España 2009 dos comunicaciones sobre las relaciones entre la enseñanza de arquitectura, la práctica profesional y la web 2.0, dónde los blogs juegan un papel fundamental.


Estos son los resúmenes. Las comunicaciones completas las podéis leer y comentar aquí y aquí.

1. Arquitectos on web-sites: transmisión de teoría y práctica proyectual a través de internet

La presencia de arquitectos y estudios de arquitectura en la red global es cada día más extensa. Internet se ha convertido en una herramienta que más allá de anunciar el trabajo profesional permite un nuevo modo de expresión y comunicación de la teoría y práctica arquitectónica. Los blogs, podcast, portales de imágenes y vídeos y otras herramientas de la web 2.0 son una importante fuente de información que permite conocer las ideas y proyectos y transmitirlas al resto del mundo, constituyendo una esfera global de pensamiento, crítica y debate arquitectónico, tanto interna como externa al colectivo profesional.

2. Herramientas Web 2.0 en la formación académica inicial del arquitecto

Introducción a la Arquitectura es una asignatura de primer curso que se imparte en la Escuela de Arquitectura de A Coruña. En ella se pretende iniciar la formación del futuro profesional atendiendo desde el comienzo al triple soporte reflexivo, proyectivo y constructivo del hecho arquitectónico. El camino hacia la inminente implantación del Proceso de Bolonia nos conduce a la necesidad de incorporar las nuevas tecnologías en la docencia. Dentro de este planteamiento se ha trabajado desde hace tres años utilizando herramientas web 2.0 como elementos de búsqueda de información, comunicación y debate, lo que nos permite realizar un análisis de experiencias y valorar críticamente los resultados obtenidos. Estas herramientas suponen hoy una auténtica revolución en la pedagogía arquitectónica, situándose a medio camino entre el aprendizaje mediante imágenes estáticas de libros o diapositivas y la percepción ideal de la arquitectura in situ, esencial para el conocimiento de la obra.


De campus y campanas


Durante las primeras décadas del siglo XVIII, un estudiante de Princeton escribió que la gran extensión de campo abierto que rodeaba a los edificios universitarios le recordaba al Campo de Marte en Roma. Se cree que ese es el origen de la palabra campus, que hoy empleamos para designar a prácticamente todo tipo de recintos universitarios, incluso sin una implantación física, como sucede con los campus virtuales.

La misma implantación que hacía del Campo de Roma un atractivo lugar para el esparcimiento, la reunión, el espectáculo o el comercio poco tiene que ver con los campus actuales, más preocupados por la imagen, y la virtualidad o, lo que es lo mismo, la presencia y la ausencia, parecen ignorar que ambos conceptos son incompatibles sin un tercero que les de sentido. La calle es ese foro o ágora que une y reúne. Sin ella los ecos de las voces se pierden en el horizonte. No se encuentran, como el sonido de las campanas que los muros nunca escucharán.

[A Ally, que sí supo escucharlo]

Signatura III


Le Corbusier proyectó la Torre de las Sombras en Chandigarh como un lugar vacío para el retiro y la meditación, realizando un estudio pormenorizado sobre la incidencia del sol sobre cada fachada a diversas épocas del año. La solidez de la materia se substituye por la luz domesticada, dirigida, multiplicada. Cuando intentamos asomarnos al conocimiento desde nuestras torres tecnológicas, capaces de erguirse en un precipio infinito e inestable, una inmensidad de focos deslumbra a nuestros ojos, impidiendo una visión nítida. La torre se torna en caverna al preguntarnos si lo que vemos son realmente sombras.

Un estudio reciente comparó la precisión de la enciclopedia virtual, libre y global Wikipedia a la Enciclopedia Britannica, generando una batalla académica que aún no ha terminado. Y perdurará mientras continue la ceguera. Queda confiar en que nuestros ojos se acostumbren a la penumbra, para poder observar los huecos vacíos y con suerte, el otro lado del muro.

e-Governance 2006

Hace ya un tiempo publiqué en el blog un pequeño texto de Manuel Castells. He encontrado el vídeo de una conferencia suya dentro del ciclo e-Governance, una serie de conferencias que se celebraron en junio de este año en Barcelona, sobre la relación entre las instituciones y las organizaciones de interés público e internet y los nuevos medios de comunicación. Para acceder a este vídeo pulsad aquí.

La traición de los museos


Como sucede en los cuadros de Magritte, la contradicción impera en el panorama actual de los museos. Nos encontramos con dos hechos aparentemente opuestos, especialmente en los museos de arte contemporáneo: es una institución inmersa en una gran crisis y sin embargo nunca en la historia había despertado tantas expectativas.
En realidad, un museo de arte contemporáneo es, desde su planteamiento inicial, una contradicción: Por una parte, la palabra museo nos remite a un lugar dónde se almacenan objetos para ser examinados, conservados, en cierta manera, congelados en el tiempo. Por otra, el arte contemporáneo reclama convertirse cada vez más en algo más conceptual, público, y muchas veces efímero, llegando incluso algunos autores a confirmar “el fin del arte”.
Los avances tecnológicos actuales permiten el acceso desde prácticamente cualquier lugar del mundo a un inmenso museo virtual que contiene todo el arte de la historia, generando un nuevo tipo de museo virtual, una estructura intangible dónde los creadores contemporáneos edifican sus parcelas y dónde cualquier individuo puede convertirse en autor, como reclamaban muchos artistas. La posibilidad de un fácil y libre acceso a esa información y de generar nuevas formas artísticas digitales justifican la presencia cada vez más importante de las mediatecas en el panorama museístico contemporáneo.
El museo actual ha querido buscar otros caminos alternativos, complementarios al espacio expositivo, por citar algunos: ciclos de actividades periódicas como conferencias, cine, música, talleres didácticos y de creación, zona de consulta de libros, revistas e internet, tiendas y cafeterías, etc. y además seguirá siendo el lugar dónde cada persona pueda tener un encuentro directo, vivo, con la obra de arte. Debería ser un lugar acogedor, dónde lo más importante sea lo expuesto en su interior y no el propio museo, y que su presencia en una ciudad sea la de un organismo vivo que se abra a la gran diversidad de manifestaciones artísticas contemporáneas y al barrio que lo acoja, desdibujando las fronteras entre lo privado y lo público, entre la obra de arte y la cultura de lo cotidiano.