Asuntos en Serie I



La caja tonta ya no lo es tanto. En los últimos años, acompañando la aparición de avances tecnológicos como el dvd, la televisión por cable, o la digital terrestre, han surgido desde el otro lado del Atlántico varias series de una altísima calidad y que, por primera vez en la historia del medio, se han visto correspondidas con buenos niveles de audiencia. Mientras que el cine manifiesta una terrible carencia de público y de imaginación, la televisión vive su edad de oro, hasta el punto de que los actores y directores más importantes del panorama internacional desean ver su nombre en los créditos, aunque sólo sea por uno o dos capítulos. Comienza aquí un conjunto de pequeños artículos dedicados a temas relacionados con las nuevas series de culto.

Leía recientemente que quizá una de las razones por las que House tiene tanto éxito en España es porque se comporta como un típico médico español: no se interesa lo más mínimo por el paciente, es arrogante y maleducado, suin un atisbo de compasión y amabilidad, no cumple ni los horarios ni los trámites burocráticos y para colmo le encanta hacer esperar a los enfermos en largas colas... Nada más alejado de la imagen de médico ideal que nos llevan vendiendo toda la vida, pero terriblemente real.
Dejando a un lado esa anécdota, hoy quería hablar de otro protagonista de la serie, un protagonista sin tanto carisma como el doctor House pero que posiblemente le gane en minutos de pantalla: el Princeton Plainsboro Teaching Hospital. Esta institución es totalmente ficticia, creada expresamente para la serie, aunque con pequeños matices: realidad y ficción se entrecruzan para disfrute del espectador curioso: El edificio que vemos en la serie también es una escuela universitaria. Se trata de un edificio proyectado en 1908 por el arquitecto Henry Hardenbergh para albergar los laboratorios de física del nuevo campus de Princeton (New Jersey) originariamente en forma de H siguiendo los trazados académicos y en un lenguaje neogótico de piedra y ladrillo como otros muchos edificios universitarios de la época.
En el año 2000, el arquitecto Robert Venturi, posiblemente más famoso internacionalmente por sus teorías sobre arquitectura que por sus obras, diseñó la ampliación del edificio, cerrando los extremos de la H con dos nuevas construcciones: un pórtico y un nuevo frente edificado que es la zona que más se puede observar en la serie. El autor de Complejidad y Contradicción en la Arquitectura buscó relacionarse con el edificio existente a través su material y lenguaje: empleando el mismo tipo de ladrillo en las fachadas y hormigón pulido en el zócalo del edificio, manteniendo las líneas fundamentales de composición del edificio de 1908 y ocultando bajo el terreno los espacios del programa que podían tener una presencia más rotunda, como un auditorio. El edificio se destina desde el año 2000 a un centro de usos múltiples dentro del campus y los espacios interiores que vemos en la serie no se corresponden con los reales, aunque muchos de ellos han sido inspirados por el edificio de Venturi, como la cafetería o los despachos del doctor Wilson y el doctor House.